Uno de los últimos ingresos en Tuamoto, nuestro concesionario, son los cascos Fox V1 que ofrecen características avanzadas para mejorar la seguridad, el ajuste y la comodidad del motociclista. Pero ¿qué sabemos de su conformación, componentes y manera de identificar su nomenclatura?
Acá te explicamos en detalle:

# Los cascos de Motocross Fox en sus variantes V1 Nuklr y V1 Toxsyk presentan 4 tamaños de calota y 6 tamaños de EPS.
La calota es la cáscara, la parte exterior del casco. Se trata de una superficie rígida con la capacidad de absorber y distribuir la energía producto del impacto. Está compuesta por una fibra dura de termoplásticos, más conocida también como policarbonato. Entre la calota y la cabeza se encuentra el relleno amortiguador EPS de poliestireno expandido inyectado de alta densidad. Su consistencia es semiplástica y homogénea, teniendo como objetivo absorber la energía del golpe. Así, contando con diversos tamaños para cualquiera de los dos elementos, el usuario siempre encontrará una opción con el ajuste más preciso.

# Ambos modelos cumplen con las certificaciones DOT y ECE 22.06.
Las siglas DOT, corresponten a la denominación designada por el Departamento de Transporte de Estados Unidos (Departament of Transportation) a la certificación que avala que el casco en cuestión protege el cráneo en el 90% de los tipos de impacto. Para esto, el casco pasó por múltiples pruebas de resistencia de fuerza G y de alto impacto. De la misma manera, la homologación ECE 22.06 es una normativa europea que establece también los requisitos técnicos y de seguridad para los cascos que se comercializan en la Unión Europea. La norma, se aplica a todos los cascos de motos, incluyendo los integrales, modulares, abiertos y los tipo jet.

# Tanto el V1 Nuklr como el V1 Toxsyk tienen viseras ajustable, almohadillas para las mejillas extraíbles, lavables y personalizables; además de estar equipados con sistema MIPS®.
Aquí, es importante saber que el sistema MIPS (Multi-Directional Impact Protection System) nació en 2001 y consta de una doble capa de baja fricción interna que minimiza de forma notable las lesiones por impactos rotacionales (cuando se golpea de manera oblicua con la superficie u objeto de impacto y, por la inercia, la cabeza rota junto al casco). Se trata de una malla o capa amarilla que está detrás de la almohadilla y que permite un desplazamiento de la cabeza entre 10 y 15 mm en todas las direcciones.

# Recomendaciones finales:
– Utilizar cascos construidos bajo normas de estandarización
– Optar por el tamaño adecuado para evitar movimientos o fallas en la visión
– Siempre ajustar el sistema de cierre para evitar que el casco salga despedido
– No modificar la estructura base ni aplicar solventes o pinturas no autorizadas que afecten sus materiales
– Evitar dejar el casco en sitios con gran amplitud de temperatura que pueda dañar sus componentes
– No utilizar un casco golpeado ya que la energía del impacto indefectiblemente debilita los materiales
– No conducir con el visor sucio o defectuoso
– No llevar el casco en ningún otra parte del cuerpo que no sea la cabeza
– Renovar el casco cada dos o cuatro años, ya que la exposición al medio ambiente produce cambios en la consistencia de su seguridad (y mucho más importante si en algún momento ya sufrió un golpe).
