Honda Japón: Freddie Spencer prueba la CB1000F

La relación entre Freddie Spencer, uno de los pilotos con más talentosos de la historia del ‘Continetal Circus’, y Honda siempre fue muy estrecha.

El piloto de Luisiana consiguió ganar en 1985 los campeonatos del Mundo de 250 cc y 500, una gesta que nadie pudo repetir en la misma temporada. Antes, había logrado la victoria en las 100 Millas de Daytona de 1982 con una Honda CB750F preparada para la competición, en una prueba donde Honda copó el podio, ya que el local Mike Baldwin terminó segundo y el venezolano Roberto Pietri fue tercero.

Días atrás, Freddie Spencer fue el invitado de honor en la celebración Honda Homecoming 2025, un evento celebrado en Japón a principios de octubre de 2025, y allí tuvo la oportunidad de girar sobre la Honda CB1000F, la futura naked retro de la marca que aún se encuentra en proceso de desarrollo.

Para celebrar el 40º aniversario de aquel doblete en 250 y 500 cc , Honda invitó al campeonísimo a su megafábrica de Kumamoto (Japón). Spencer rodó en el trazado HSR (Honda Safety & Riding Plaza) de Kyushu, una de las pistas de pruebas de la marca, con la CB1000F.

Primero dio tres vueltas siguiendo a pilotos probadores de Honda y luego solo otras tres a buen ritmo, demostrando que a pesar de sus 63 años, no perdió el toque que le generó su apodo de ‘Fast’ (rápido).

“Llevo años probando motos para HRC y otras compañías y siempre me fijo en tres cosas: tacto, agilidad y estabilidad. Es difícil hacer una moto grande, que pese poco, pero en esta CB encontré una verdadera sensación de liviandad. Recuerdo cada moto que usé, también de la CB750F con la que gané en Daytona en 1982. Lo que más me ha impresionado de la CB1000F es su bajo peso. Aquella Honda CB750F con el #19 fue para mí la superbike más bonita. Tenía mucha potencia y me recordaba a los muscle cars de los años ’60, coches como el Chevrolet Camaro y el Pontiac GTO”, explicó Spencer después de sus vueltas libres.

“Uno de los mayores cambios en los últimos 40 años en las motos de calle fue la estabilidad y las suspensiones. Las motos de hoy son estables y perdonan los errores. Cuando competía siempre decía a los ingenieros que quería una moto que me permitiese ir más allá del límite. En lo que respecta a la nueva CB1000F, creo que es fantástico retomar una idea del pasado y convertirla en una moto moderna. Honda consiguió con ella el equilibrio entre una imagen retro y un paquete técnico muy moderno”.

Fuente y fotos: Honda Motor Co. de Japón