El 6 de octubre de 2024 no es una fecha más. Quedará en la historia por siempre como el momento en que el nombre de David Alonso, piloto del CFMoto Gaviota Aspar Team, ingresó a los libros máximos del motociciclismo.

Pero el gran momento se inició siete años antes, cuando fue convocado por su actual director deportivo Nico Terol para sumarse a la sólida estructura que regentea Jorge Martínez Aspar en su permanente búsqueda de campeones del futuro. “Un camino, sobre todo cuando es largo, siempre comienza por un paso, el primero, aquel que rompe el hielo” y aquel instante hace siete años fue cuando comenzó a gestarse el exitoso presente del chico nacido en Colombia.



Ese recorrido desde un compartido deseo por miles de llegar a ser figura en el motociclismo a convertirse en Campeón del Mundo comenzó en 2017 en las división MiniGP85 y prosiguió más adelante, cuando participó en la European Talent Cup Road to MotoGP. En la primera temporada, Alonso fue quinto en la general y subió al podio cuatro veces. Fue una señal de lo que vendría, ya que ganó el título al año siguiente (siempre con el Aspar Team) tras obtener cinco victorias. Esa misma temporada, el colombiano compitió en la Red Bull Rookies Cup, con una campaña en la que consiguió un triunfo y terminó cuarto en la general.

En 2021, #BabyGoat (‘pequeña cabra’ como lo bautizaron desde MotoGP) se quedó con el título de la Rookies Cup luego de sumar seis victorias, mientras que su primer año en la categoría JuniorGP le permitió subirse a dos podios más. Alonso continuó en esa división durante 2022 y su primera victoria llegó en Valencia, antes de que el Campeonato del Mundo lo llamara en 2023.


Aquí, ya en el máximo escenario internacional, su campaña de debut fue sobresaliente. Apenas necesitó cuatro carreras para conseguir su primer podio en Moto3 y se convirtió en el primer piloto colombiano en subirse a un podio de un Gran Premio, una tendencia que hoy continúa. La primera victoria de Alonso en un Gran Premio la consiguió en Silverstone (largando desde el último lugar) y, al hacerlo, Colombia también quedó grabada en el mapa de los ganadores de Grand Prix.



Y allí comenzó a deslumbrar, ya que poco después llegaron los logros en Barcelona, Misano y Buriram. Cuatro victorias, además cuatro segundos puestos, vieron a #BabyGoat terminar su primer año en el Mundial de Moto3 en el tercer puesto, a menos de 30 puntos del campeón Jaume Masia.

Entonces llegó 2024 y el colombiano apareció como un claro favorito desde el principio. La victoria en Qatar parecía una señal de lo que vendría, ya que la clase magistral de Alonso en la última vuelta también le dio a CFMoto el título de ser el primer fabricante chino en ganar un Gran Premio.

Nueve victorias más le siguieron en una asombrosa campaña de 2024 (Américas, Francia, Catalunya, Italia, Alemania, Austria, Emilia-Romagna, Indonesia y Japón) y, con su obra maestra de Motegi, el joven que parece introvertido (pero no lo es) y que luce el dorsal #80 se convirtió en el piloto con más victorias en la historia de la divisional: 14 triunfos (dejó atrás a Romano Fenati con 13 y ahora va por el récord de Valentino Rossi que ostenta 11 victorias en una misma temporada, cuando le quedan cuatro chances).


Rápido, certero, analítico sobre la moto, estratega y efectivo. Todas cualidades que lo identifican como piloto. Sin embargo, y una vez que está frente a los micrófonos, esa personalidad avasalladora del piloto se transforma en un ser humilde, sencillo, abierto y por sobre todo humano. Una cualidad que muy pocos tienen.

¡Felicitaciones, Campeón!

