

A pocos meses de concretarse la tan esperada llegada que promete revolucionar el mercado, viajamos hasta la ciudad de Firmat para conocer de cerca el modelo NAVi que Honda Motor de Argentina impulsa dentro de un segmento propio.
Gracias a la gentileza del concesionario Honda TuaMoto, dispusimos todo un día de una de sus unidades para ‘test drive’, impecablemente personalizada, y confirmamos todo aquello que nos habían anticipado en la presentación realizada en el MALBA capitalino a principios de febrero.


Una primera impresión de la moto nos dejó en claro que se trata del vehículo ‘ideal’ para todo aquel que requiera movilidad urbana. A saber: no es grande, no es chica; no es pesada pero tampoco es liviana, dispone de la potencia necesaria para moverse por calles y avenidas, pero también se banca una salida en ruta. Presenta un diseño que permite varias opciones de personalización con ocho kits diferentes, aunque se consigue en un impactante tono rosa que es bien recibido entre las usuarias femeninas. Luce la apariencia de una moto, responde como un modelo cub y se conduce como un scooter; es fácil de llevar, sencilla en el manejo de sus comandos y muy segura para el tránsito cotidiano. ¿Hay algún motociclista urbano que le encuentre alguna desventaja? Ninguno. Y cuando decimos ‘motociclista urbano’ hablamos de un amplio espectro que incluye hombres y mujeres, de distintas edades. La puede utilizar alguien que recién obtiene su licencia o el experimentado que necesita de un medio ágil, rápido y seguro para desplazarse de acá para allá. Lo dicho: Honda consiguió introducir al mercado un producto que posee un diseño distintivo, un estilo único y las prestaciones justas.


El motor 4T de 109 cc, monocilíndrico de 2 válvulas, OHC, refrigerado por aire y con transmisión es automática, responde de manera eficiente y genera una sensación de control en los cambios de ritmo a pesar de contar con una única marcha.
Con dimensiones de 1.808 mm largo x 748 mm ancho x 1.039 mm alto, y un peso de 104 kilos en orden de marcha, se convierte en un vehículo compacto y liviano, fácil de manejar, maniobrar y estacionar. Además, la altura de asiento es baja (sólo 762 mm) y viene con baúl integrado para mayor practicidad. En materia de suspensiones, presenta adelante una horquilla telescópica de 89 mm de recorrido, mientras que atrás se luce un monoamortiguador con 70 mm de carrera.


Se caracteriza por su bajo costo de mantenimiento; pero especialmente por un consumo acotado que permite muchos kilómetros de autonomía gracias a un tanque de combustible de 3,5 litros que se encuentra delante del conductor.


Dentro de las virtudes que elevan su condición de urbana, la NAVi está equipada con tecnología CBS (sistema de frenos combinados); en tanto que las ruedas tienen menor diámetro que un scooter, incluye portaobjetos en la parte trasera y los reposapiés están “rodeando” a la moto para brindarle un extra de seguridad en caso de caídas.

Si bien es pronto para sindicarla como una moto revolucionaria, va en camino de serlo. No por algo ya se sabe que es un éxito comercial en Estados Unidos, Chile, Colombia, Guatemala, Ecuador, Perú, México y otros países de Latinoamérica, donde incluso llega a congregar verdaderas tribus de fanáticos. Cuentan que el prototipo original de Honda surgió tras analizar las atestadas calles de los barrios más populosos de India y con el objeto de desempeñarse con holgura por ese tránsito se concibió la moto. Irónicamente, pese a su repercusión mundial, la NAVi no tuvo éxito en India. Fue tal como dice el refrán: “nadie es profeta en su tierra”. ¿Cómo le irá en Argentina? Apostamos que muy bien.

Fotos: Juan Carlos Mozzorecchia

