El Gran Premio de Países Bajos, antiguamente conocido como el GP de Holanda, brindó satisfacciones a aquellos que no sólo nos deleitamos con MotoGP.

Para los abnegados madrugadores que desde las 6:00 A.M. cada domingo disfrutamos de las infartantes luchas de Moto3, este fin de semana hubo un premio extra (y que fue por partida doble para los habitantes de Sudamérica).

En Moto2, se registró la primera victoria del brasileño Diogo Moreira, después de marcar su tercera pole position consecutiva (Motorland, Mugello y Assen) y para digerir ese triunfo que tenía atragantado desde Aragón, cuando el turco Denniz Öncu le arrebató el éxito por apenas 3 milésimas (y en Italia quedó a los pies del podio al terminar cuarto).


Pero antes, la satisfacción plena fue para los argentinos, ya que el ‘rookie’ Valentín Perrone siguió demostrando como está aprendiendo carrera tras carrera y ya está en condiciones de luchar por puntos gordos en Moto3.

El chico nacido en Barcelona, pero hijo de argentinos y que compite con licencia emitida por C.A.Mo.D. (la Confederación Argentina de Motociclismo Deportivo), terminó tercero en el Gran Premio de los Países Bajos en una competencia que se detuvo con bandera roja a una vuelta del final debido a un serio incidente en la chicana de entrada a la línea de llegada.



En ese giro que finalmente se canceló, Perrone estaba con posibilidades de ir incluso hasta por la victoria, pero el paño rojo clausuró las acciones y determinó que la clasificación final sea la de la vuelta 19, en el último paso por la raya de sentencia.

Para Perrone, la carrera fue tal vez más estratégica y conservadora que el ‘rush’ que experimentó en Mugello, donde había clasificado sexto pero fue penalizado y largó desde el puesto 26. Del fondo del pelotón, Valentín llegó a liderar el Gran Premio de Italia aunque finalmente terminó octavo.

En Assen, clasificó décimo, se mezcló rápido con el lote de punta que peleó por la vanguardia (¡en las primera vueltas el pelotón puntero era de 18 motos!) y poco a poco fue imponiendo un ritmo que al final dio sus frutos, como él mismo lo explica.

Para tener en cuenta, después de lo complicado que fue su inicio de temporada (abandonó en las tres primeras carreras), lleva siete arribos consecutivos y siempre en la zona de puntos (Qatar 15º, España 10º, Francia 10º, Inglaterra 5º, Aragón 13º, Italia 8º y Holanda 3º); por lo que está cerca de meterse en el Top10 de un campeonato que es verdaderamente competitivo (marcha 13º con 51 unidades).

“Estoy súper feliz y orgulloso, porque la carrera fue una locura desde el principio. Intenté presionar para mantenerme en el Top10, pero a siete vueltas del final, me dije que sería difícil subir al podio porque no me sentía muy cómodo para adelantar. Pero, a falta de cinco vueltas, cambié de mentalidad e intenté luchar con más fuerza y comencé a ir más rápido, porque vi una oportunidad. Fue una suerte adelantar a Álvaro Carpe en la última chicana, por lo que terminamos en tercera posición. Quiero agradecer a todos los que me acompañaron estos últimos años, a mi equipo y a Hervé Poncharal. Él creyó en mí, aunque nunca antes había rodado con una Moto3, así que muchísimas gracias. ¡Esto es solo el principio!”, dijo Valentín Perrone a los medios.


“Es una sensación increíble ver a nuestro ‘rookie’ en el podio en el décimo intento por el campeonato. Cabe recordar que ‘el Coyote Argentino’ como le llamamos en el Tech3, pasó directamente de la ETC y la Red Bull Rookies Cup al Mundial de Moto3, por lo que conoció la moto en los tests de pretemporada. ¡Su progreso en tan poco tiempo fue fenomenal! Cuando lo observaba la temporada pasada, noté que era muy inteligente, agresivo y rápido, así que me dije: ¿por qué no darle la oportunidad? Ha demostrado una gran madurez y las últimas rondas fueron realmente muy buenas. Imagino que la comunidad de MotoGP en Argentina estará orgullosa”, manifestó el Team Manager Hervé Poncharal.


Buenas sensaciones, buenas perspectivas, grandes esperanzas y toda la confianza para seguir aprendiendo. Desde aquí, lo seguimos acompañando.


