Los números oficiales no mienten. Desde la organización del Gran Premio de Alemania comunicaron una cifra de 252.826 espectadores. Más de un cuarto de millón de personas en los tres días de actividad que marcan un nuevo récord de asistencia para Sachsenring (y para cualquier circuito en lo que va de la temporada).

Y semejante cantidad de público tuvo de todo para disfrutar. Desde la ajustada carrera sprint de MotoGP del sábado, con pocos sorpasos pero con una tensión palpable en la disputa y el resguardo de cada posición. Una competencia que finalmente fue para el ‘poleman’ Jorge Martín (Prima Pramac Ducati), escoltado por Miguel Oliveira (TrackHouse Aprilia) que volvió al podio después de mucho tiempo y un ‘Pecco’ Bagnaia (Ducati Lenovo Team) que fue conservador a la espera de una mejor oportunidad para el domingo.


El día siguiente, con el mismo clima otoñal (en pleno verano) que acompañó la visita del Mundial a Sachsenring, las finales de las clases soporte también tuvieron lo suyo, con una apretada definición en Moto3 (casi una costumbre) y una reñida lucha en Moto2 que comenzó a acomodar a los pretendientes al campeonato.
En la clase menor, volvió a ganar David Alonso (es el sexto triunfo de la temporada para el colombiano de la moto #80 del Aspar Team), pero luego de superar en los últimos metros a un inspirado Taiyo Furosato (#72), a quien otra vez se le escapó la victoria; mientras que Ivan Ortola (#48) fue tercero luego de cumplir con una sanción de Long Lap Penalty.




Un rato más tarde, Fermín Aldeguer (#54) recuperó la chapa de candidato al prevalecer con la efectiva moto Boscoscuro sobre la Kalex #96 de Jake Dixon (otro que volvió al primer plano); en tanto que el japonés Ai Ogura (#79) fue tercero y se puso a 7 puntos de su compañero de equipo Sergio García (#3), séptimo en un mal día para el líder provisional.
Pero el numeroso público esperaba la final de MotoGP y la carrera los recompensó con un espectáculo variado e inesperado, de principio a final.

Si bien por momentos se asemejó a una partida de ajedrez entre los dos máximos candidatos a la corona: Jorge Martín y Francesco Bagnaia, por detrás pasó de todo; en especial, con la nueva recuperación de Marc Márquez para avanzar desde el cajón 13 de la grilla de partida hasta puestos de podio.


Maniobras ajustadas, roces, despistes y cierta dosis de frenesí fueron conformando el clasificador final que tuvo (por segunda vez en esta temporada) un 1-2-3-4-5 para Ducati. Y no fue ‘media docena’ de Desmosedici GP en la punta porque Jorge Martín volvió a ser el Jorge Martín de los momentos trascendentales (leer la opinión: https://tuanews.com/opinion-presion-de-campeon/) y se cayó en la frenada de la curva 1, en el penúltimo paso por ese sector, después de liderar 27 de las 30 vueltas y cuando ya se ilusionaba con ingresar al descanso de verano para MotoGP con un margen de 20 puntos.


A ‘Pecco’ Bagnaia su caída le facilitó las cosas. Ganó su cuarto Gran Premio consecutivo, el primero en Sachsenring y tuvo el honor de encabezar un podio que también integraron los hermanos Márquez, en otra actuación que fue para la historia y que a muchos le costará olvidar.

¿Lo que viene? Casi un mes sin actividad para retomar el primer fin de semana de agosto en Silverstone (del 2 al 4), para el clásico Gran Premio de Gran Bretaña en una cita que será especial. En suelo inglés, se van a conmemorar oficialmente los 75 años del Campeonato del Mundo y todas las motos de la clase mayor irán decoradas con motivos vintage.
A prepararse…

