Las estadísticas van a señalar que Maverick Viñales fue el máximo protagonista de la tercera fecha del Mundial de MotoGP. No sólo por haber marcado su primer ‘hat-trick’ de la era moderna (se quedó con la Pole, ganó la Sprint Race y prevaleció en el Gran Premio), ni por haber insinuado el potencial de su Aprilia RS-GP24 desde la primera sesión del viernes, ni por convertirse en el primer piloto de MotoGP en ganar Grandes Premios con tres marcas diferentes (Suzuki, Yamaha y ahora Aprilia).

Su protagonismo pasó porque consiguió la victoria después de transitar exigentes 20 vueltas y recuperar desde la undécima colocación en la que quedó después de un toque en la curva uno hasta llegar a la punta, superando a rivales con un alto nivel competitivo.
Su brillo ante tan destacada actuación está compartido por el resto de los integrantes del lote de punta de MotoGP. Porque el segundo puesto de Pedro Acosta lo coloca en los libros de historia como el piloto más joven de la clase mayor en lograr dos podios consecutivos con la KTM RC16 (sí, su moto es roja, con los colores de GasGas, pero tiene corazón naranja) y porque la lucha que se vio por el comando del pelotón en C.O.T.A. muy pocas veces antes se vivió con tanta intensidad.

En pocas palabras: en la curva 1 una maniobra al límite de Jorge Martín (partía sexto) generó un ‘strike’ que mandó a Viñales a la undécima posición. Acosta tomó la delantera, Miller saltó del puesto 11 a los primeros planos y, junto a Martín, el lote de punta también lo conformaron ‘Pecco’ Bagnaia y Marc Márquez.
A partir de entonces se sucedieron las superaciones, las frenadas extremas, los roces (hubo uno entre Márquez y Martín) y los cambios constantes en el clasificador mientras Viñales recuperaba terreno.

Marc Márquez se cayó promediando la carrera cuando ya era puntero con la Desmosedici GP23 del equipo de Gresini y la lucha cerrada entre Martín y Acosta por la primera posición favoreció la llegada de Viñales. Confiado por el potencial de su moto, se hizo de la delantera a poco del final mientras que el último toque de emoción estuvo en la lucha entre Bastianini (que también recuperó desde atrás) y Martín, que fue perdiendo rendimiento en sus neumáticos.

Con estos resultados, y de cara al Gran Premio de España que se disputará del 26 al 28 de abril en Jerez de la Frontera, Martín lidera la tabla provisional con 21 puntos de ventaja sobre Bastianini y le lleva 24 a Viñales, quien estaría mucho más arriba en el campeonato si no se rompía su moto en la última vuelta de Portugal cuando estaba para podio. ¡Qué gran año nos espera!

