“Detalles, detalles”, no se cansa de repetir Mat Oxley en el comentario post Gran Premio de Tailandia que redactó para la web británica de MotorSport. Sucede que cuando “son dos los pilotos que luchan por el título, con las mismas motos, los mismos neumáticos y la misma electrónica; es necesario recurrir a esas mínimas ventajas, allí donde se encuentren, para hacer una pequeña diferencia y, sin infringir las reglas deportivas de MotoGP, sacar algo de provecho. Por poco, muy poco, pero sin cometer infracciones”, analiza el colega.


La escenografía de un Gran Premio fue transformándose con el correr de los años. Uno de los últimos cambios fue la introducción de las ‘zonas verdes’, aquellos espacios delimitados especialmente para evitar que los pilotos aprovechen el asfalto colocado al costado de la pista para reemplazar (por cuestiones de seguridad) la tierra suelta o los bordes de hierba. Al principio, las infracciones se juzgaban únicamente por el ojo humano; pero como era una tarea que consumía mucho tiempo (y siempre algo se podía escapar), se introdujeron cámaras de reconocimiento de imágenes, que identificaban y grababan automáticamente las sanciones (aunque los integrantes de la Comisión de Carrera seguían decidiendo quién era sancionado y quién no). Ahora, el factor humano se eliminó del proceso y las zonas verdes tienen sensores de presión (como los que hay en algunos semáforos automáticos), que se activan y determinan si hay una infracción. La tecnología es la que decide.



Toda esta introducción es para justificar el beneficio que tuvo Jorge Martín en la zona verde de la curva 7 de Buriram durante la Sprint Race y la frustración de Pecco Bagnaia a la espera de una sanción que nunca llegó.

En la vuelta 7 de la carrera del sábado, Martín preparó anticipadamente su maniobra en las curvas 4 y 5 (que son a la izquierda) y ejecutó a Bagnaia en la curva 7 (hacia la derecha), saliéndose de la traza y pisando la ‘zona verde’. Al ratito, su tablero recibió una advertencia de Dirección de Carrera, porque esta era su segunda infracción al superar los límites. De acuerdo al reglamento, MotoGP permite dos infracciones de ‘zona verde’ en las carreras Sprint (a la tercera le cabe una ‘long lap penalty’); mientras que en los Grandes Premios del domingo hay cuatro advertencias y a la quinta se debe cumplir la sanción.


“Dos vueltas después de aquella superación, Martin volvió e salirse apenas de la pista en la misma curva 7 pero, ¿por qué no lo sancionaron con una ‘long lap penalty’ que le hubiera costado puntos vitales para el campeonato? Porque no hizo nada malo. Simplemente utilizó los dos créditos que otorga MotoGP, disponible para todos los pilotos y algo más…”, explica Oxley en su nota.


De haber sucedido en la última vuelta, y si se considera que la distancia ganada sirvió para contrarrestar un ataque del rival, automáticamente hubiera perdido la posición. Pero, cuando Jorge Martin se salió en la curva 7 en la vuelta nueve con el borde izquierdo de ambos neumáticos momentáneamente sobre el verde, no activó los sensores porque el pianito está unos milímetros por encima del verde. Unos milímetros más de ancho y sus neumáticos probablemente hubieran superado el límite físico (no el pintado) hasta el verde, los sensores hubieran alertado a Dirección de Carrera y la sanción hubiera sido efectiva.

Esto significa que Martín fue absolutamente hasta el límite concebido, utilizando todo medio a su alcance y todo lo que las reglas permiten. El español sabía exactamente lo que estaba haciendo cuando pisó el verde dos veces, especialmente cuando utilizó mucho el verde para la superación y se aseguró de no pisarlo ‘por completo’ una tercera vez, por milímetros.


“Estuve al límite en la curva 7″, dijo después a los periodistas presentes en Tailandia. “si quiero hacer una entrada rápida en la curva y acelerar pronto, estoy realmente al límite en la salida. Utilicé todas las cartas: se puede pisar el verde sólo dos veces, y así lo hice. Las reglas son las reglas, el azul es azul y el verde es verde. En el GP hay cinco chances hasta la penalización, así que tal vez pise la zona prohibida cuatro veces”, expresó Jorge Martín muy confiado.

Pero, ¿qué había realmente sucedido? Todos los pilotos hacen paseos por la pista los jueves, para hablar con sus técnicos y examinar los detalles: ¿descubrió Martín que el pianito de la curva 7 sobresalía de forma crucial sobre la zona verde, permitiendo ir unos milímetros (y sólo UNOS milímetros) más ancho si fuese necesario? A veces, no todos los pianitos están por encima de la zona verde. Detalles, detalles…

Jorge Martín no pudo exprimir ese conocimiento en el Gran Premio porque la situación fue completamente diferente. La carrera fue declarada con piso húmedo, se utilizaron neumáticos intermedios y todas las condiciones cambiaron.

Aquí, quien aprovechó un detalle crucial para ir hasta el límite fue Pecco Bagnaia, aunque en su caso fue ‘tudo legal’ sin jugarse a infringir las normas reglamentarias.

En todos los circuitos los pianitos y las líneas blancas deberían tener tanto agarre como el asfalto, porque el reglamento exige que estén pintados con una pintura especial de alta adherencia. Sin embargo, algunos pianitos y líneas blancas de Buriram eran resbaladizos como el hielo. El primero en notar eso fue Alex Márquez, que se salió de la pista en la curva 11 durante la vuelta de reconocimiento. “Quise probar cómo estaban de resbaladizos y terminé cayéndome explicó”, el hermano menor de MM93.

Pecco Bagnaia también supo que los pianitos estaban resbaladizos, pero eso no significaba que no pudiera usarlos. Solo tenía que observar y esperar, prestando atención a los más mínimos detalles.

Después de tomar la delantera en la vuelta 5, cuando Martin se fue de largo en la curva 3, relegándolo al tercer lugar detrás de Marc Márquez, su principal preocupación era no dejar pasar a Márquez. Porque, ganar la carrera con Márquez segundo le habría quitado nueve puntos a Jorge Martin.

Uno de sus puntos fuertes a medida que avanzó la carrera fue el tránsito por la curva 1, ya que al pisar el pianito pudo ganar unos kilómetros por hora vitales en la larga recta de Buriram. Se dio cuenta que ese pianito comenzó a secarse antes que el resto, por lo que pudo aprovechar todo el espacio disponible mientras que Martín, después de ver cómo Márquez se iba al piso en la vuelta 14, fue (inusualmente) más conservador.

“En cuanto entendí que el pianito exterior se estaba secando, lo exprimí al máximo”, dijo Pecco. “Eso me dio mucha más tracción y me ayudó a abrir la brecha. En la recta, miraba la pantalla grande y podía ver cómo ganaba algo de tiempo allí; fue importante aprovechar ese detalle para lograr el resultado”.

Tras Tailandia, Jorge Martín sabe que saliendo segundo de Pecco en todas las carreras que quedan (Sprints + Grandes Premios) puede ser Campeón. Bagnaia, terminó satisfecho porque ganó por primera vez con piso húmedo, pero también porque quedó adelante de su rival (hacia desde Motegi que no podía) y revirtió la tendencia, una vez más…

Quedan cuatro carreras, un montón de situaciones, algunos detalles que se pueden capitalizar y varios pilotos que irremediablemente van a terciar en la lucha y serán jueces en la definición.

Lo dijimos allá por el GP de Gran Bretaña, lo pensamos a cada rato, ¡Qué bueno está este campeonato! ¡Qué final nos espera en Valencia! Gracias Mat Oxley por enseñarnos a ver las carreras de otra manera. Ahora, a disfrutar lo que viene!!!


