La fecha 14 del Mundial de MotoGP se transformó en la décima victoria en Gran Premio para Marc Márquez y en le séptimo fin de semana consecutivo en donde prevalece tanto el sábado en la carrera corta como el domingo en la competencia principal. Si contamos solamente las Sprint Races, lleva trece sobre catorce disputadas en 2025.



A esto hay que agregarle que sus rivales, los más cercanos y los otros, confabulan para que cada episodio de la actual temporada termine favoreciendo al español de la Ducati con el número 93. Márquez suma 455 puntos hasta el momento, le lleva 175 a su hermano Alex y, si sigue en esta progresión, puede que se consagre (matemáticamente) campeón en el GP de San Marino, allí en Misano, a un tiro de piedra de la casa de Valentino Rossi. Irónico, ¿no?


Dejando a Marc Márquez de lado, el resto del espectáculo de MotoGP en Hungría pasó por la confirmación de los avances de Aprilia (Marco Bezzecchi sumó un tercer podio consecutivo y Jorge Martín finalizó cuarto tras una dura recuperación); el buen momento de KTM (también en el sitial de honor con el trabajo de Pedro Acosta, quien tuvo su chance de pelear por la ‘pole’ hasta que se cayó) y buenos resultados parciales para Honda y Yamaha (de la mano de Luca Marini y Fabio Quartararo, respectivamente).






Sin embargo, la impresión más duradera que acarreó la visita a Balaton fue precisamente la configuración del trazado. Tal vez no se notó tanto cuando hace unas semanas WorldSBK lo estrenó, pero para MotoGP quedó en evidencia que se trata de un circuito muy lento y revirado. La victoria número 98 en el historial de Marc Márquez llegó a un promedio que apenas excede los 149 Km/h. Muchas carreras de Moto3 este año, terminaron con un promedio infinitamente superior en la mayoría de los circuitos.


El diseño del trazado, con más de una chicana a transitar en primera marcha, es propenso a generar situaciones de peligro ante una caída en la primera parte (como pasó con el caso de Enea Bastianini) y el riesgo de que moto y piloto queden a merced del resto en la segunda parte de la variante. Además, las dos primeras curvas, son todo lo contrario a lo fluido que debe ser el transito después de una largada; se había comprobado en los inicios de WorldSBK días atrás y volvió a suceder en Moto2, en la Sprint de MotoGP y por poco en el Gran Premio Márquez no impacta contra Bezzecchi (lo que hubiese generado una historia completamente diferente).

Repasando muchos comentarios post carrera, fueron varios los medios internacionales que se preguntaron ¿para qué fue MotoGP a disputar una fecha en Balaton? De todas las expresiones, la más punzante fue la del colega británico Mat Oxley de MotorSport, al afirmar: “‘Más rápido. Adelante. Sin miedo’, reza el nuevo eslogan de marketing de MotoGP. ¿Más rápido? Desde luego que no en Balaton. ¿Avanzar? Imposible realizar sorpasos. ¿Es este nuevo circuito bueno para MotoGP? ¿Atraerá a más gente al campeonato? No lo creo. Entonces, ¿por qué MotoGP firmó un contrato a largo plazo para organizar carreras en Balaton Park con HUMDA (la Agencia Húngara para el Desarrollo de la Movilidad financiada por el gobierno), que es propiedad de empresas opacas registradas en Belice?”.



Y eso no es todo, porque como si el GP de Hungría hubiera sido la gota que colmó el vaso, Oxley cargó también con “creo que a lo largo de los años Dorna siempre priorizó ganar dinero rápido por encima del crecimiento a largo plazo de MotoGP. La idea de un circuito de Gales… ¿realmente tenía sentido trasladar sacar MotoGP de Gran Bretaña? ¿El Kymi Ring? ¿Una carrera en Finlandia sería buena para el campeonato? ¿Termas? ¿Por qué recorrer un circuito a 1.125 kilómetros de la capital de Argentina? ¿Mandalika? ¿Por qué recorrer en un circuito a 1.280 kilómetros del centro de Indonesia?”. Contundente.


El periodista de consumada trayectoria apunta a que los nuevos encargados del paquete mayoritario de acciones, la empresa Liberty Media, “tome nota de estas falencias y, con una visión a largo plazo, busque generar un torneo con carreras de mejor calidad, que atraigan espectadores y anime a más personas a encender sus televisores”.



Porque, como saldo del fin de semana: “Balaton no sólo es ridículamente lento (aproximadamente la mitad de las curvas se toman en primera marcha) sino que también no es demasiado seguro”, a lo que le agrega unas declaraciones de Gigi Dall’Igna para generar un panorama aún más desesperanzador: “Marc Márquez es extremadamente rápido, pero aún tiene cierto margen de maniobra”.


O sea, el favorito al título, según su propio ‘jefe’ ni siquiera está dando el 100%. Hacía falta aclararlo, como si la vida ya no fuera suficientemente dura para el resto de los integrantes de la parrilla…



