Hay veces que además de analizar el comportamiento mecánico de cual o tal participante, es bueno tomar nota de sus aptitudes debajo de la moto, su manera de ser y actuar, sus capacidades y virtudes.

En esta ocasión, tras lo visto en la quinta ronda de WorldSBK en su visita a Donington, vamos a hacer foco a las sensaciones que surgen al analizar lo segundo, eso de ‘cómo vemos al piloto debajo de la moto’.
Y para hacer referencia a aquello que Toprak Razgatlioglu inspira desde su llegada al motociclismo internacional, tenemos que hacer notar su contextura física (primero) y los sentimientos que generan sus expresiones (después).

Aquel jovencito que entró al Paddock de las motos de producción de la mano de su compatriota Kenan Sofuoglu; otro turco de apellido difícil de pronunciar que fue cinco veces Campeón de SuperSport (todo un récord) y que ahora también es parlamentario desde que incursionó en la política; genera una sensación muy especial.
Toprak debutó en Superstock (estuvo 4 años) y después pasó a WorldSBK con el equipo Puccetti, satélite de Kawasaki; pero como no tenía cabida en la escuadra KRT de fábrica (a pesar de los buenos resultados), pasó a Yamaha y consiguió salir campeón con esa marca desbancando al seis veces ganador del título Jonathan Rea (piloto oficial Kawasaki). Tras un par de años intentando retener la corona (que le robó Álvaro Bautista con Ducati), aceptó la oferta de BMW para hacer de la M 1000 RR una moto ganadora y lo está consiguiendo.

Ver de cerca a Razgatlioglu obliga elevar la cabeza. Con su 1,82 metro de estatura es uno de los pilotos más altos que compiten en la actualidad, aunque no tan pesado como Scott Redding (68 contra 75 kg). Sin embargo, lo que más llama la atención es su contextura, sus gestos, su mirada… Rasgos que vinculándolos con sus orígenes, inmediatamente quedan asociados a los de un jinete vestido con pieles, que arrasa blandiendo su espada y escudo y va montado sobre un caballo a todo galope por las estepas de Anatolia.

Sí, Toprak, es de contextura fornida para ser motociclista; pero también lo son otros colegas (en la misma categoría) como Scott Redding y Danilo Petrucci. Sin embargo, éstos se asemejan más a fieros (por feroces) defensores futbolistas, como podrían ser Harry Maguire (‘stopper’ del Manchester United) o el ‘cabezón’ Oscar Ruggeri, sólo para dar un par de ejemplos. Hay otros turcos en competencia, pero no lucen igual. Kenan Sofuoglu tenía rasgos más ‘europeos’ y ni que hablar de Deniz Öncü, con facciones que parecen salidas de un set de Hollywood.



Y esas características físicas que tiene Razgatlioglu, de alguna manera las transforma y exprime sobre la moto. Con esa misma garra y empuje se lució en Kawasaki. Con esa fortaleza y tesón salió campeón en Yamaha. Y con esa misma agresividad y hambre está llevando a BMW al tope del campeonato.

En Donington, un circuito donde pudo lucirse con una de sus especialidades (la frenada extrema), llevó mucho más allá el concepto de ‘Hat-Trick’ por haberlo ganado todo e implementó el nuevo mote de ‘Grand Slam’ (ya oído en MotoGP), porque fue rápido en los entrenamientos, hizo la Pole con un tiempo récord y ganó las tres carreras.


En la Race 1 le sacó 11 segundos y medio a Alex Lowes (Kawasaki) para generar la brecha más amplia entre primero y segundo en la historia WorldSBK. La SuperPole Race fue un trámite luego de superar a Nicoló Bulega (Ducati), quien lideró y luego fue su escolta por delante de Jonathan Rea (primer podio del ‘sextuple’ ahora en Yamaha). Y en la Race2 ganó también con holgura, por delante de Bulega y Lowes, cuando los ojos de todos los espectadores estuvieron en el accionar de Álvaro Bautista, que se cayó en la vuelta de formación, le acondicionaron la moto y llegó quinto como para salvar algunos puntos.



Las tres victorias de Razgatlioglu en Donington Park lo colocan ahora al tope de las estadísticas en triunfos (https://tuanews.com/data-worldsbk-la-previa-de-donington/), empatado con Tom Sykes, pero le dan crédito a su gestión en BMW y confirman que el ‘hat-trick’ anterior de Misano no fue de casualidad.

Ver a Toprak frenando en Melbourne Hairpin o llegando a las Fogarty Esses del circuito británico, fue como ver a un oficial del Imperio Otomano cargando para hacer frente a las huestes de Atila, Rey de los Hunos, aquel que (cuenta la leyenda) ‘arrasaba con todo y por donde pasaba no volvía a crecer la hierba’.

Por lo visto en la quinta ronda de WorldSBK, los defensores del título, los hombres de Ducati, deberán trabajar duro en lo que resta del campeonato para contrarrestar esa carga… Porque está visto que, ‘por donde pasa la M 1000 RR de Toprak, la hierba ya no crece igual’.

