Desde sus comienzos en la industria, cuando fundó la compañía en la década de 1940 con la idea de acercar la movilidad a millones de personas, Soichiro Honda supo transformar un pequeño taller en Japón en una empresa global. Su visión comercial fue clara: democratizar la tecnología, apostar por la innovación y nunca perder de vista la calidad.

El alcance de la empresa que lleva su apellido hoy es incuestionable: motocicletas, automóviles, motores de competición, soluciones energéticas y proyectos de movilidad sostenible que llegan a todos los rincones del planeta. Esa expansión responde a la filosofía que Soichiro defendía: “El éxito no es un destino, es un camino de aprendizaje constante”.

Su legado permanece vivo en cada producto y en cada desafío que Honda encara. La marca no solo representa ingeniería y velocidad, sino también un espíritu humano que inspira a generaciones de pilotos, ingenieros y soñadores.

En este aniversario, a 119 años de su natalicio, más que celebrar cifras, se honra la historia de un hombre que entendió que la verdadera innovación nace de la pasión y del coraje para superar límites.




