Con todas las premisas evaluadas para continuar el desarrollo de la ‘legendaria’ Tornado, el resultado fue una Honda XR300L con un diseño completamente nuevo en su estilo, pero sin dejar de lado su legado. Así, su identidad quedó conformada por el ADN de Honda que se sintetiza en bajo peso y robustez.

Entonces, qué mejor que realizar una rápida descripción para detallar todas y cada una de sus incorporaciones.
– El carenado delantero es más compacto, con líneas que ahora se integran en el guardabarros. El nuevo faro, así como todo el sistema lumínico es Full LED, dejando de lado los componentes halógenos. La renovada estética, además de funcional (porque otorga mayor seguridad al incrementar la visibilidad), le otorga un look sofisticado y aventurero.

– Las suspensiones presentan una horquilla telescópica convencional Showa de 221 mm de recorrido en el tren delantero, preparada para enfrentar todo tipo de desafío brindando estabilidad y confort. Atrás, el amortiguador monoshock Pro-Link Showa de 227 mm de recorrido favorece la estabilidad a la hora de enfrentar condiciones de terreno desafiantes, a la vez que cuenta con 7 posiciones para su regulación.

– El sistema de frenos se reparte entre un disco delantero de mayor diámetro (256 mm en vez de 240) accionado por una pinza Nissin de doble pistón. En el tren trasero, incorpora un disco de 220 mm (que reemplaza al tambor de 130 mm), con pinza de pistón simple y ABS de doble canal para mayor eficiencia y seguridad (adelante y atrás).

– Las ruedas, con llantas de aluminio, aportan durabilidad, bajo peso y funcionalidad multipropósito. Son similares a las que emplea la XR250 pero en color negro, con una medida de 21 pulgadas en la delantera (para reforzar el carácter off-road y de 18 pulgadas atrás. Los neumáticos son Metzeler Enduro 3 de perfil mixto. Delantero: 90/90-21; trasero: 120/80-18.

– El impulsor se basa en el nuevo motor de 293,5 cc (el mismo que equipa la CB300F), con distribución OHC de 4 válvulas, inyección electrónica PGM-FI, refrigeración por aire-aceite y adaptado a las normas Euro3 para que pueda ser exportada a nuevos mercados. Posee un cubre cárter integrado; mientras que la transmisión por cadena responde a una caja de 6 velocidades de buen relacionamiento y engranaje preciso. El embrague es asistido, con función anti-rebote/deslizante.


– El chasis presenta un diseño derivado de la CRF 250F, es el tipo cuna semi-doble, más liviano pero con mayor robustez estructural, por lo que realza el ADN aventurero del producto al permitir un excelente desempeño de la ciclística. El basculante de aluminio posee un diseño exclusivo que brinda bajo peso y resistencia, decorado con un acabado en un negro.


– Con una doble capacidad para el uso diario y la práctica off-road, el asiento plano es mullido, pero con un diseño angosto al servicio de su funcionalidad. El tanque tiene líneas rápidas y agresivas a pesar de su mayor capacidad (13,8 litros, incluyendo 3,7 de reserva) y contribuye a una excelente autonomía. Junto a los carenados, completamente rediseñados para lograr un estilo aventurero, robusto y compacto al mismo tiempo, posibilita una posición de manejo confortable para todo tipo de talla.


– En el diseño del manubrio, tanto su ergonomía como su acabado plateado texturizado esta inspirado en las motos de alta competición de la marca, aportándole deportividad al aspecto de la moto desde el mismo manillar. Por otro lado, el tablero 100% digital fue completamente rediseñado ofreciendo no solo mayor cantidad de información sino mejor visibilidad al facilitar su lectura.


De esta manera, como para continuar el legado, manteniendo el nombre del fiel caballo de El Zorro, pero con un aspecto, cualidades y prestaciones diferentes, la nueva XR300L Tornado definitivamente atrapa desde la primera mirada e invita a experimentar nuevas sensaciones, para ganarse la condición de ideal y fiel compañera, para todo momento y lugar.




