Francesco Bagnaia dominó de punta a punta la tercera edición de la Race Of Champions, el evento competitivo central dentro del marco de la World Ducati Week que se celebra cada dos años en el Misano World Circuit Marco Simoncelli. En esta oportunidad, fueron 15 los pilotos que, como representantes de Ducati en distintas especialidades, se desafiaron a una competencia en igualdad de condiciones, todos sobre la flamante Ducati Panigale V4S que se presentó en los días previos (https://tuanews.com/asi-es-la-ducati-panigale-de-2025/).


Para ‘Pecco’ Bagnaia, este fue su segundo triunfo sobre tres ROC disputadas. La primera edición de la Race Of Champions se realizó en 2018, con victoria para el ‘tester’ Michele Pirro, en una competencia de sólo 5 vueltas, y con los españoles Tito Rabat y Xavi Fores que lo acompañaron en el podio. En 2022, el podio fue todo italiano, con ‘Pecco’ Bagnaia haciendo valer su chapa de (por entonces) ‘candidato al título de MotoGP’ aventajando a la dupla del VR46: Luca Marini y Marco Bezzecchi.


Este año, todo indicaba que el podio también iba a ser para los locales, porque Bagnaia se fue adelante ni bien se apagó el semáforo; Andrea Iannone (autor de la Pole Position) no tuvo chance de seguir su ritmo y fue su permanente escolta; mientras que Nicolò Bulega estaba tercero y parecía reafirmar su condición de hombre fuerte de la marca dentro del equipo oficial de Superbike ante la poca competitividad demostrada por Álvaro Bautista (siempre estuvo entre los que cerraban el pelotón).

Sin embargo, por detrás de Bulega llegó un aguerrido Marc Márquez (largó quinto), a quien no le convenció aquello de ‘una carrera de exhibición, para divertirnos y mostrar la competitividad de la nueva Panigale’. El español, flamante incorporación en el equipo oficial Ducati de MotoGP para 2025, se jugó ‘todo’ en la última curva, fue al roce, y Bulega terminó en la cama de leca.

Aquí estuvo el verdadero ‘condimento’ de esta carrera tan especial, seguida por miles de aficionados de Ducati presentes en el estadio y transmitida vía streaming al resto del mundo. Porque ‘Pecco’ reguló a gusto, pero el duelo Bagnaia-Márquez hizo poner de pie a los espectadores y generó cierto rumores entre los directivos de Ducati. ¿Era necesario ir hasta las últimas consecuencias? ¿Qué pasaba si Bulega terminaba fracturado?


Por fortuna, el italiano pasó por el centro asistencial pero sólo para comprobar que presentaba una contusión articular en la clavícula, descartando mayores daños físicos.
Hubo show, hubo espectáculo, pero también hubo drama y ahora surgen nuevos interrogantes.
Ya sabemos cómo es Marc Márquez, jamás quiere perder… nada, ni siquiera sus mañas. Le puso pimienta al evento pero no exento de cierta cuota de riesgo.


Paolo Scalera, columnista en la página italiana GPOne, hizo referencia a esta situación recordando la fábula de ‘la rana y el escorpión’, una de las tantas escritas por el griego Esopo, y realmente compartimos su opinión.
La historia cuenta que un escorpión le pidió de buenas maneras ayuda a una rana para cruzar un río. En principio la rana se negó, conociendo la peligrosidad del escorpión, “si te llevo, ¿quién me asegura que no me piques?”, le dijo. Sin embargo, se dejó convencer al oír como respuesta “si te picara, ambos moriríamos ahogados”, le respondió el escorpión. Entonces, lo montó sobre su espalda y comenzaron a cruzar el caudal de agua. Antes de llegar a la otra orilla, la rana sintió un fuerte puntazo y de inmediato supo que su pasajero le había inoculado el veneno. En medio de la desesperación y conociendo el trágico final, la rana sólo atinó a preguntar “¿Por qué? ¿Por qué hiciste eso?”. A lo que el insecto respondió: “Porque soy un escorpión… Está en mi naturaleza”.

¿Se entiende?

