Le dicen ‘four season track’, porque Phillip Island puede albergar un clima de invierno, verano, otoño y primavera, todo en un día…



Este fin de semana, la condición del tiempo le hizo caso al apodo y el viernes arrancó con lluvia, viento, frío, sol, nubes negras y calor. No faltó nada.



Encima, más allá de los trastornos en los horarios para esperar que se detuviera la lluvia, primero… O que evacuara un poco más de agua desde el pavimento, después, la ‘hostil’ fauna que habita en el entorno del circuito se paseó por la cinta asfáltica como ‘pancho por su casa’ (que realmente lo es) y más banderas rojas siguieron complicando (y demorando) la programación.



Los irrespetuosos gansos salvajes australianos (de casi un metro de altura y unos 20 kilos de peso) salieron a pasear en más de una ocasión y hasta Jorge Martín amenazó con cargar el ‘siete luces’ para darle caza a una intrépida liebre que se cruzó por delante de Desmosedici del equipo Pramac.


En la pista, y en los tiempos, solamente hubo actividad para MotoGP en la Practice Session, pues en la FP1 el diluvio que se desató sobre la pista obligó a la cancelación de toda actividad.







Entonces, por la tarde, con solamente una hora para poner a punto las motos, Marc Márquez aprovechó el sentido ‘anti-horario’ de Phillip Island (no tiene que esforzar su recuperado brazo derecho) y dominó a voluntad casi durante toda la sesión.


El español lideró un quinteto de motos Ducati, con Maverick Viñales como el primer no ‘desmo-rider’ del lote y la sorpresa de Alex Rins, quien pudo meter su Yamaha entre el Top10 por primera vez en lo que va del año.

Deberán pasar por la Q1, nombres de relevancia como Fabio Quartararo (lo bajaron en el último instante), el local Jack Miller (se quiere lucir ante su gente), el ‘rookie’ Pedro Acosta (se cayó en los minutos finales), Johann Zarco (ganó el año pasado con Ducati) y Enea Bastianini (la única Desmosedici que no se aseguró el pase a la Q2).


Certezas sobre el clima no hay. Aquí en Australia, en los antípodas de casi todo el mundo, en la isla de Phillip en medio del mar, el ‘four season track’ recibe a lo mejor del motociclismo internacional y, como siempre, impone sus condiciones.

Mañana la seguimos.

