Se realizó en la finca Les Combes, enclavada en las colinas catalanas de Súria (cerca de Barcelona), la presentación oficial de la edición 47 de la carrera más dura del planeta y que seguirá (por ahora) desarrollándose en Arabia Saudita. El próximo año el Dakar, tendrá salida y llegada en ciudades inéditas y muchas novedades en el aspecto deportivo.

La carrera de 2025 contará con 12 etapas más un prólogo, con un día de descaso a mitad de recorrido. Se iniciará el 3 de enero en Bisha (punto de paso en todas las ediciones anteriores) y culminará el 17 de ese mismo mes en Shubaytah, en pleno corazón del Empty Quarter, ese temido e inmenso desierto que tendrá las tres etapas finales (la penúltima con más de 400 kilómetros, como para generar incertidumbre en el resultado hasta el último día). A diferencia de años anteriores, ahora se viajará de sur a norte, por lo que habrá menos etapas de piedras en la primera semana, para volver luego hacia el sureste.

En su desarrollo, los pilotos afrontarán diferentes desafíos. Vuelve la etapa de 48 horas, por fuera del Empty Quarter pero con un recorrido extendido de hasta 950 kilómetros. Además, se suma otra etapa maratón convencional, con cerca de 800 kilómetros, por lo tanto que la dificultad extrema en 2025 será doble.
Por cuestiones de seguridad (para preservar a los motociclistas lentos del acoso de los autos veloces) y de una mejor organización (para que autos y camiones larguen más temprano y no los sorprenda la noche en la etapa), habrá seis jornadas con recorridos diferentes: motos por un lado, y autos, prototipos y camiones por otro.

Por último, la próxima edición recupera las largadas multitudinarias en línea, un momento emocionante y único que era tradición en África en la última etapa, y en la previa de la largada se suma un concepto similar al Power Stage del Mundial de Rally, un tramo espectáculo, completamente televisado, que pondrá en juego puntos extras para el campeonato del mundo de W2RC.


