WorldSBK: LA maniobra, sin excusas

No había arrancado bien el fin de semana de Most para Nicolò Bulega. El piloto del equipo Aruba.it Racing-Ducati y líder provisional en el campeonato 2025 de WorldSBK tuvo una aparatosa caída en la FP1 del viernes que lo mandó al Centro Médico del circuito checo para evaluar posibles lesiones.

“Después de revisar la rodilla izquierda y el tobillo derecho, afortunadamente no se detectaron fracturas; aunque el dolor durante el resto del fin de semana fue muy intenso, especialmente al momento de volcar la moto en las curvas”, analizó el italiano en el post-carrera.

Sin embargo, Bulega cerró un fin de semana de menor a mayor con un ajustado triunfo en la Race2, después de dos podios en las carreras previas y tras soportar aquella violenta caída en los entrenamientos del primer día.

El actual líder provisional había largado desde el segunda cajón de la grilla y tomó de inmediato la delantera; posición que mantuvo durante 14 giros soportando los continuos ataques de su rival directo por el campeonato, Toprak Razgatlioglu con su BMW M1000RR.

Una vez que el piloto turco quedó en la delantera, pretendió generar un espacio con un par de giros rápidos (tal como había sucedido en la Race1 del sábado y en la SuperPole Race del domingo por la mañana), pero Bulega apretó los dientes y tuvo la suficiente paciencia para mantener un ritmo constante sin desgastar la moto, al aguardo de los giros finales.

La definición, fue para el recuerdo por la maniobra: inesperada, arriesgada y con mucho coraje, ya que se produjo al salir de la última curva, después de aparecer por detrás de la moto de Razgatlioglu y aprovechar la mejor respuesta de la Panigale V4R para superarlo (por el carril externo) a pocos centímetros de cruzar la línea de sentencia. ¿La diferencia? Apenas 27 milésimas de segundo.

“No hay dudas que esta fue la victoria más emocionante desde que estoy en Superbike. En comparación con lo sucedido en las otras dos carreras del fin de semana, una vez que Toprak me superó intenté seguir el ritmo, aunque sin desgastar ni moto ni energías a la espera de la reacción final que tenía en mente. Lo cierto es que intenté dar el 200% en cada vuelta para quedar lo más cerca posible”– dijo Nicolò.

Por el lado de Toprak Razgatlioglu, y a pesar del excelente rendimiento y el buen resultado global del fin de semana (ganó la Race1 y la SuperPole Race), el vaso quedó medio vacío.

“Fue pura mala suerte, porque apreté al máximo en cada vuelta. Lo di todo. Pero en la curva final de la última vuelta, en la recta, la moto cortó potencia dos veces, no sé por qué, y perdí la primera posición. Estoy muy enfadado: no es bueno perder así, después de semejante carrera. Normalmente, las Ducati sólo pueden superarme después de la línea de meta, pero esta vez ocurrió antes. Quizás fue un problema de electrónica o de combustible; estoy esperando una respuesta del equipo”, dijo el turco desligándose de la sorpresiva maniobra de Bulega y cargando contra una falla mecánica en esos metros cruciales.

¿Fue tan así? ¿De verdad falló la BMW? ¿O Razgatlioglu creyó que ya tenía la carrera en el bolsillo?

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