Antes de detallar cómo se impuso Marc Márquez (#93 Ducati) en el Gran Premio de San Marino y de la Riviera de Rímini, merece un comentario especial lo sucedido con Pedro Acosta (#37 KTM).

El piloto español de KTM tenía intensiones de podio (en tres vueltas había avanzado desde el séptimo al cuarto lugar, siempre con superaciones rápidas y precisas), pero inesperadamente se rompió la cadena de la RC16, dejándolo al margen del circuito y con una bronca de aquellas.


¿Fue tan inesperada? Ahora sabemos que no. Ya que durante el fin de semana Brad Binder (#33 KTM) también fue víctima de otras dos roturas (una en plena ‘Sprint Race’) y aparentemente se debe a que “los reguladores de altura bajan la parte trasera de la moto tanto que pueden aflojar la cadena y causar daños”.


Acosta que, como se ve en la foto del momento exacto de la rotura ya tenía a tiro a los tres punteros, se quejó por el inconveniente, pero lo hizo diplomáticamente, sin cargar sobre el porqué de la falla técnica, apuntó a la seguridad: “Hay que saber por qué pasa, porque no es normal. Este es un deporte mecánico, pero no deberían suceder, porque si una cadena suelta le pega a alguien, le podría hacer mucho daño”. Impecable.

Ahora sí, nos enfocamos sobre la victoria de Marc Márquez, el undécimo Gran Premio de la temporada que gana y que llegó después de una impensada caída en la ‘Sprint Race’ del sábado.


Es más, ganar el domingo era la única acción que a MM93 le permitía limpiar el error del día anterior. “Sentí una fuerza inusual que me impulsó a ir por la victoria”, dijo Marc Márquez. “Después del error de ayer, intenté responder de la mejor manera posible, y la mejor respuesta fue ganar la carrera. Pero Marco Bezzecchi fue un rival muy duro. Presionó muchísimo, y ambos apretamos más de lo habitual. Él estaba motivado porque es el GP de su casa, y yo con un incentivo extra por la caída”.


Márquez terminó con un apercibimiento por pisar fuera de los límites (la famosa ‘zona verde’) y a pesar de todo lo que conlleva competir en MotoGP, el propio piloto tenía noción de a lo que se exponía: “Cuando quedé adelante, los puntos de frenado cambiaron por completo y el viento comenzó soplar en una dirección diferente en las curvas 8, 11 y 12, así que toqué la zona verde tres veces en la curva 11”, explicó.

“Si volvía a tocar cualquier zona verde, hubiera una ‘long lap penalty’, así que fui extremadamente cuidadoso; bajé el ritmo, revisé los puntos de frenado y volví a atacar para evitar que Marco se acercara tanto”, dijo al cabo de su victoria número 99 en Gran Premio (si se consagra en Japón, será campeón tal vez ganando su GP número 100, que loco… ¿no?).


Por el lado de Marco Bezzecchi (#73 Aprilia), quien volvió a poner de manifiesto los progresos de Aprilia en esta parte del calendario (lleva cinco podios en los últimos siete Grandes Premios , pole en Misano y triunfo en la ‘Sprint Race’), manifestó que: “fue una carrera muy dura, pero también entretenida. Siempre viajé al límite y Marc se veía presionando al máximo, por lo que fue fantástico mantenerme ahí. Pensé que podía ganar, pero Marc fue astuto y Ducati todavía tiene resto, en especial cuando los neumáticos se desgastan, ya que sus pilotos rápidos y sin perder adherencia”.






Y ese concepto de ‘Bez’ sobre la presión que tenía Marc Márquez, el propio español del Ducati Lenovo Team lo dejó en claro al comentar que: “Por ser Misano uno de los circuitos donde Ducati hace las veces de local (el otro es Mugello), me sentí presionado por la gente y en especial después del apoyo que recibí por parte de Davide Tardozzi. Ayer, antes de la ‘Sprint Race’, me dijo por primera vez en el año: ‘Ponelo todo’, y yo me caí. Hoy me dijo: ‘Esta bien, ponelo todo, pero un poco menos”.



Así, después de ganar tras el error del sábado (cuando muchos celebraron su caída), Marc Márquez recurrió a un particular festejo en el podio, haciendo silenciar a sus detractores exhibiendo su mono, tal como sucedió con Leonel Messi, el día que después de la victoria del Barcelona sobre el Real Madrid en un clásico de 2017 en cancha ‘merengue’, el astro argentino le enseñó al publico local su casaca. “Este soy yo”.


Para más adelante, en la semana, le vamos a contar sobre las pruebas que se desarrollaron este lunes en Misano, donde Pedro Acosta fue el más rápido, y donde se generaron más historias y cosas para contar.


¿La más llamativa? Las declaraciones de Fabio Quartararo (#20 Yamaha) después de girar sobre la tan esperada Yamaha V4. “No veo ninguna mejora en lo que realmente necesitamos. Es más de lo mismo” (¿?).


La seguimos…


