MotoGP: de Indonesia a Australia, la despedida para una definición que está cada vez más apretada

El paso de MotoGP por Indonesia dejó un resultado histórico para Aprilia, pero también una valiosa sensación de alivio para Marc Márquez.

La marca de Noale logró en Mandalika el primer 1-2-3-4 de su historia en la categoría reina gracias al triunfo de Marco Bezzecchi, escoltado por Raúl Fernández, Jorge Martín y Ai Ogura. Sin embargo, pese al evidente dominio de la RS-GP, la lucha por el campeonato prácticamente no sufrió modificaciones.

Antes del fin de semana se especulaba con que Jorge Martín podría ampliar significativamente su ventaja aprovechando las características de un circuito que parecía favorecer claramente a Aprilia. Pero no sucedió.

Entre incidentes en la Sprint Race y diversas circunstancias de carrera, tanto Jorge Martín como Marc Márquez sumaron la misma cantidad de puntos, por lo que la diferencia entre ambos se mantiene en apenas dos unidades cuando el campeonato entra en su tramo decisivo.

Márquez, que llegaba a uno de los circuitos más complicados de su calendario personal, terminó siendo uno de los grandes ganadores del fin de semana. Incluso finalizando sexto en la competencia principal, logró limitar daños en un escenario donde esperaba perder terreno frente a su rival directo.

Mientras tanto, Marco Bezzecchi volvió al triunfo por primera vez desde Mugello y se mantiene matemáticamente en la pelea por la corona, en tanto que Raúl Fernández protagonizó una de las actuaciones más destacadas del año al finalizar segundo pese a competir con dos dedos fracturados en la mano con la que acciona el freno delantero.

Con el campeonato más abierto que nunca, la categoría se traslada ahora a Phillip Island para disputar una edición especial del Gran Premio de Australia. El legendario circuito costero afronta su última presencia en el calendario de MotoGP, poniendo fin a una relación de casi cuatro décadas con la máxima categoría.

La despedida no se producirá en un escenario cualquiera. Phillip Island está considerado uno de los circuitos más espectaculares del mundo y uno de los pocos que todavía favorecen los duelos constantes entre varios pilotos. Sus curvas rápidas y enlazadas permiten mantener la velocidad y favorecen las superaciones, una característica que convirtió a este trazado en protagonista de algunos de los finales más ajustados de toda la historia de MotoGP.

Entre ellos figuran el inolvidable podio de 1999, cuando Tadayuki Okada (Honda), Max Biaggi (Yamaha) y Régis Laconi (Yamaha) cruzaron la meta separados por apenas 0,124 segundos; la carrera de 2022, en la que Álex Rins (Suzuki), Álex Márquez (Honda) y Francesco Bagnaia (Ducati) protagonizaron otro desenlace memorable (encerrados en 0,224 segundos), o el final del año 2000 cuando Max Biaggi (Yamaha), Loris Capirossi (Honda) y Valentino Rossi (Honda) cruzaron la meta separados por apenas 0,288 segundos.

Por eso, más allá de la despedida de uno de los escenarios más emblemáticos del motociclismo mundial, Australia aparece como una parada crucial para la definición del campeonato. Con Jorge Martín y Marc Márquez separados por apenas dos puntos y con un Marco Bezzecchi aún aferrado a sus posibilidades matemáticas, Phillip Island promete volver a ofrecer el tipo de espectáculo que lo convirtió en una referencia absoluta para varias generaciones de aficionados.

Eso sí, como dice el colega Mat Oxley en su columna de MotorSport, “cuando caiga la bandera de cuadros, y MotoGP abandone Phillip Island el domingo por la noche, todo habrá terminado. Para volver a ver carreras ajustadas al mejor estilo del circuito costero, habrá que buscar en YouTube o sitios especializados en alojar grandes recuerdos. Por que con Phillip Island, se acabó. Fin. Se terminó”.